
Cuando un gran poeta muere, una vela encendida se apaga, esa vela que iluminaba su desordenada mesa llena de papeles y rimas, ideas y despropósitos con sentido en forma de letra únicamente comprensibles por uno mismo.
Hoy las letras lloran con una tinta imborrable marcada por tu trazo y cada una de tus rimas te hace más vivo y más presente.
Te has ganado a pulso la inmortalidad en mis recuerdos.
Hasta siempre Mario.

Sentidas letras para el poeta que nos dijo: "Hasta Pronto."
Siempre Benedetti.
Besitos.