Caminas con las manos en los bolsillos, pisando rápido y seguro pero con rumbo incierto. Hace frío esta noche. Te sigo, te sigo y lo sabes, pero no me importa. Esta larga calle nocturna en la que caminas ahora se ensancha y tu aceleras el paso, como huyendo de mi, como si no quisieras escucharme ya que sabes que es lo único que quiero ahora.
Solo necesito que te gires y me perdones, por haberte pisado antes, no lo hice a propósito y aunque lo sabes no quieres reconocerlo. Una mirada, una sonrisa, una palabra, sabes que lo necesito.
Te mueres de ganas de perdonarme, de girarte y abrazarme tan fuerte que ni la muerte pueda separarnos, te mueres de ganas de rodearme con tus brazos mientras con mis ojos lagrimosos te beso, te beso y te beso, cerrándote los ojos y aislándote de toda luz, ruido, frío...
Lo deseas. Te quiero.