"Inmerso en las notas de esa extraña sonata, creí entender sus suspiros, unos suspiros de idioma extraño, pero no. Fueron como palabras lanzadas y carentes de sentido, no obstante si lo tenían pero no sabia encontrarlo, no supe donde estaba su escondrijo hasta que quise buscarlo...:

y esconde la sorna, el manró y los jurdeles,
si vienen los payos, los picos, las leyes,
cucharas que nos guardan en la estaribel,
respeta a tus batos y nunca les bailes
el agua a otras manos,
ni bebas los mares por nadie
que la sangre te quiera beber,
por nosotros no muere undebel,

que no han de cogernos randando sus peras,
y su puta madre que aguante las velas,
que mueran costaleros que quieran coger
nuestros pies de madera
que abrazan las brasas sin nadie que vea
que el día está herido y la noche cojea
y jalea, que les duele vernos recoger
la alegría en puñados de a diez
y con ella saciar el puchero
que el ruido de tripas es un sonajero,
y en cueros, se adormece como un churumbel
el amor verdadero,
que no le hace falta deshojar claveles,
ni billetes gordos, ni lucir laureles,
¡que vuelen!, que nos dejen en paz recoger,
la alegría en puñados de a diez."

Fragmento de Letra de Marea "Como los trileros"